161126-violence_in_mexico_story_6 161126-violence_in_mexico_story_7 161126-violence_in_mexico_story 161126-violence_in_mexico_story_2 161126-violence_in_mexico_story_3 161126-violence_in_mexico_story_4 161126-violence_in_mexico_story_5
<
>

LAREDO, Texas – La combinación de la violencia y corrupción ocurriendo en México afecta profundamente su economía, esto de acuerdo a una investigación presentada por Viridiana Ríos durante la Serie de Conferencistas de IBC en Texas A&M International University este mes.

El documento rastrea una década de la actividad económica en el nivel subnacional para demostrar que el incremento de la presencia criminal y los crímenes violentos reducen la diversificación económica, incrementan la concentración del sector y reduce la complejidad económica.

Viridiana Rios
Viridiana Rios

Ella dividió su estudio en dos fases, del 2007 al 2010, y del 2012 a la fecha. Durante el primer periodo los homicidios en México se duplicaron, pero la investigación de Ríos mostró que la violencia estaba ocurriendo en áreas concentradas, específicamente en aquellas donde ocurrió el narcotráfico. Durante el segundo periodo inició una guerra contra las drogas y estados como Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Michoacán y Guerrero se hicieron extremadamente violentos.

“Ningún otro país en el mundo vio un incremento en violencia criminal en este cantidad de tiempo como ocurrió en México… a menos que hubiera una guerra”, dijo ella.

Del 2007 al 2010, fue el 2007 el año con menos cantidad de homicidios, y Ríos explicó que al comparar septiembre del 2016 con el mismo mes del año anterior, se muestra un incremento en la violencia.

Pero la hipótesis de Ríos considera que la violencia en México no siempre está asociada con actividades de narcotráfico. Ella explicó que México ha tenido tráfico de cocaína desde la década de 1980.

“Es por eso que la violencia no puede toda estar relacionada a los carteles de las drogas porque entonces veríamos la misma violencia desde los 80s hasta ahora”, consideró Ríos.

Ella explicó que mientras que en algunos estados hay muchos puntos de entrada por drogas y más de una organización criminal operando, algunos de estos estados no son considerados violentos.

Durante muchos años, México fue muy tolerante con el narcotráfico… “si no había violencia y las drogas no eran vendidas en México”.

Ríos dijo que eso cambió cuando Felipe Calderón, del partido opositor del PAN, asumió la Presidencia de la República en diciembre del 2006, y declaró una guerra en contra del narcotráfico. Calderón fue destruido por la opinión pública, pero ella consideró que tales críticas fueron un tanto rudas.

“La guerra entre los carteles ya estaba ocurriendo”, dijo Ríos. “Los carteles de las drogas se esparcieron después de Calderón. Él no inició la guerra, él reaccionó a una guerra que ya estaba ocurriendo”.

Calderón también clasificó los homicidios en dos grupos, los homicidios no relacionados al tráfico de drogas, y los homicidios relacionados al narcotráfico.

De acuerdo con Ríos, uno de los problemas más grandes es la falta de colaboración y confianza entre los tres niveles de la policía (federal, estatal y local), debido a que ellos representaban diferentes partidos políticos en el poder.

“Cuando tienes control de los tres niveles, la policía comparte su trabajo”, dijo Ríos. “Por esta razón cuando tienes una inestabilidad y capturas al líder de un cartel, sera dificil encontrar control”.

Mientras realizaba su investigación, Ríos se encontró con diferentes problemas. Uno fue la falta de cooperación por parte de autoridades mexicanas y el otro fue la necesidad de leer periódicos en Google buscando historias donde periodistas mencionan en dónde estaban operando los carteles.

“Nadie sabe donde operan los carteles, a menos que sea la policía o los operativos por parte del gobierno mexicano”, ella asumió.

El estudio mostró la presencia de 13 organizaciones criminales en 28.000 municipalidades mexicanas. También reveló que Los Zetas estaban operando desde 1993, que los carteles empezaron a esparcirse en 2006, y que lo hicieron de nueva cuenta en 2008 y 2010.

Pero, también ella encontró que la violencia disminuyó en estados como Nuevo León y Chihuahua, donde las autoridades lograron coordinar una estrategia de seguridad con la federación.

Corrupcion


Ríos define la corrupción en una forma sencilla. Significa violación de la ley.

En una gráfica presentada, ella mostró que, de acuerdo a lo que ella encontró:

  • 44% de las firmas mexicanas pagan sobornos
  • Se estima que ocurren 200 millones de casos de corrupción anualmente en México
  • Se pagan 1.78 billones de dólares en sobornos anualmente en México
  • 4% del promedio del valor de un contrato de construcción se gasta en sobornos
  • 14% del ingreso de los mexicanos se gasta en sobornos
  • 30% del ingreso de la población de clase baja se gasta en sobornos
  • 78% de los mexicanos cree que la policía es corrupta
  • 9% piensa que las autoridades no obedecen la ley

“Esto significa que podríamos disminuir la pobreza significativamente si la corrupción bajará a cero”, dijo Ríos. “La corrupción crea dos tipos de ciudadanos, aquellos quienes deben lidiar con la corrupción y aquellos que no pueden escapar a la misma”.

Ella descubrió que el tipo más común de corrupción existe cuando alguien recibe una multa vial, pero también ocurre en un porcentaje menor cuando alguien intenta obtener un permiso de construcción.

Pero Ríos agregó que inclusive cuando alguien piensa que México es corrupto, no deberían generalizar, porque ése no es el caso.

“Inclusive si México es seis veces más corrupto que los EU, los Estados Unidos son cuatro veces más corruptos que Canadá”, dijo Rios. “Pero sigue siendo cierto que la corrupción se ha incrementado dramáticamente en algunas partes de México”.

Tristemente, la investigación reveló que 63% de los empresarios consideran que la corrupción es “hacer de negocios como siempre”.

Las estadísticas mostraron que 57% de la población utiliza facilitadores para obtener información y acceso privilegiado; 45% vio al soborno como una oportunidad para obtener un contrato de gobierno, y 34% alega que es imposible tener un negocio exitoso sin una conexión política.

La impunidad es otro aspecto grave.

“En los pasados 16 años, la prensa mexicana reportó 272 casos de corrupción por parte de gobernadores mexicanos, y ninguno fue a juicio”, dijo Ríos. “El ‘nada pasará’ es en realidad una excusa”.

De esos 272 casos, solo 21 recibieron cargos, pero aún así nadie fue a juicio.

Costos de la violencia y la corrupción


Ella estableció que la corrupción es el problema más grande en México, seguido del crimen y robo, porque afecta las posibilidades de hacer negocios.

Estas problemáticas algunas veces afectan los negocios, pero algunas veces no. Ella explicó que algunas industrias son más resistentes a ser afectadas y algunas son más sensibles.

“¿Cuales son las probabilidades de que una industria muera tras una ola masiva de crímenes?”, ella misma se preguntó. “Dependerá del tipo de industria”.

Más resistentes a la violencia son sectores como la electricidad, corporaciones, compañías de seguro, y minas. Más sensibles a la violencia son sectores como el comercio en mayoreo y menudeo, hoteles (turismo) y la comida y textiles.

“Cuando decimos que hay un costo económico en México por ser violento, necesitamos pensar que eso no ocurre en todas partes y debemos pensar en donde ocurre más”, ella sostuvo. “Lo que es cierto es que la violencia reduce la cantidad de sectores que siguen en el negocio, la diversidad de una economía subnacional y su complejidad”.

Otros resultados que la investigación de Ríos encontró fueron que se requiere un incremento del 22.5% en la tasa de homicidio para desaparecer todo un sector empresarial.

El costo económico de la corrupción también ha afectado a NAFTA porque en EU 600K empleos han desaparecido, mientras que en México esa cifra es de 480K.

“La corrupción reduce la posibilidad para que los negocios puedan innovar”, dijo ella.

Medidas


Como una parte final de su investigación, del cual Ríos aclaró no es perfecto, ella dijo que aunque en México la corrupción es la base del crimen, la sociedad civil se está comunicando y trabajando para poner fin a la corrupción.

Un paso fue que los gobiernos aprobaron una ley contra la corrupción, la cual fue motivada por los ciudadanos.

“El corrupto no va a cambiar por sí mismo. Creer que el corrupto va a legislar sus propias reglas simplemente no va a ocurrir. México sabe eso”, dijo Ríos. “Pero se ha comprobado que el poder de los académicos, una buena investigación, la comunicación y los estudiantes en general son uno de los factores más importantes para un cambio político”.